San Cibrián de la Somoza es un pequeño pueblo a los pies de una ladera, a un kilómetro de Solle. El arroyo de la Rosa, que baja de Solle, riega sus campos antes de llegar al Porma. Su nombre vendría de sub montia, «bajo el monte», que con el tiempo dio Somoza; San Cibrián es a su vez una derivación de San Cipriano.
Aunque es pequeño, tiene mucha historia. Se cree que tuvo un pequeño hospital de peregrinos, ligado a un eremitorio, de la época en que viajeros y peregrinos subían por la ribera del Porma hacia Asturias. Su iglesia está dedicada a San Cornelio y San Cipriano, mártires que la tradición asocia al perdón.
El pueblo mantuvo un largo pleito con el marqués de Villasante por los pastos y las rentas del puerto de Murias, que se alargó durante generaciones y provocó importantes conflictos, y también tuvo sus disputas con los monjes de Sahagún, que poseían tierras en la zona.
Hoy viven en San Cibrián unos pocos vecinos, algunos a temporadas y gracias al teletrabajo, que mantienen vivo el pueblo.
Qué ver
- Iglesia parroquial.
- Caminos de acceso a Murias y ruta de las Biescas.
- Embalse del Porma.
- Mirador de la Peña de Redipollos y vista panorámica del pico Susarón.
- Casas solariegas con galería acristalada.