Puebla de Lillo cambia mucho de una estación a otra, y cada una tiene su razón para venir.
Invierno
Es la temporada de nieve. La estación de San Isidro abre, si la nieve acompaña, desde finales de otoño hasta abril, y el municipio vive su momento de más visitantes. Las carreteras de acceso se mantienen abiertas durante todo el invierno. Más información en Esquí.
Primavera
Es corta, apenas unas semanas, pero el verde intenso de prados y laderas contrasta con las últimas nieves de las cumbres. Es buen momento para las rutas de media montaña y para las primeras setas. En las zonas de reserva del Pinar de Lillo el acceso está regulado durante la época de celo del urogallo.
Verano
Es la época de las rutas de alta montaña, como las del Lago Ausente o los picos de Mampodre, y de las fiestas patronales, con las machorras y el corro de lucha leonesa del 5 de agosto en Puebla de Lillo. El río y el embalse del Porma ofrecen alivio en los días de calor. Más información en Cultura viva.
Otoño
Los hayedos y robledales se tiñen de ocres y amarillos, comienza la berrea y el celo del rebeco, y llega la mejor temporada de setas. Más información en Micoturismo y Clima.