A mediados del siglo XX, mientras muchos vecinos se marchaban de Cofiñal, otros volvieron desde Cuba, adonde habían emigrado para «hacer las Américas», tras la llegada de Fidel Castro al poder. Construyeron casas de estilo indiano, con materiales de alto valor para la época, como el ladrillo o la pizarra, grandes escaleras, arcos de entrada, rejería y una decoración ecléctica. También levantaron el Salón del Pueblo y reformaron algunas casas solariegas.
Junto a ellas se conservan galerías acristaladas y escudos heráldicos en varias fachadas. Son casas particulares: se ven desde la calle.