La iglesia parroquial de Isoba está dedicada a santa María Magdalena, patrona del pueblo, cuya fiesta se celebra el 22 de julio.
La tradición relaciona esta advocación con la leyenda del Lago de Isoba, en la que un peregrino solo encontró ayuda en la casa del cura y de «la pecadora»; quizá aquellas gentes adoptaron su culto como una forma de redención. Más en Historia y gentes.