El Lago de Isoba es un lago natural de origen glaciar, a los pies de la Peña San Justo y junto al pueblo que le da nombre, a unos ocho kilómetros de Puebla de Lillo. Está protegido como espacio natural.
Desde Puebla de Lillo se puede llegar a pie por la senda del Lago de Isoba, lineal, de 12 kilómetros ida y vuelta, que pasa por una cañada ganadera y un chozo tradicional restaurado. A la izquierda del lago, en dirección norte, se conserva el Fortín de Alboleya, de la Guerra Civil.
Según la leyenda, el lago nació de la maldición de un peregrino al que nadie quiso dar cobijo en Isoba. La historia completa está en Historia y gentes.